El Museo del Vino y la Sal abre una primera fase de participación popular
Los interesados podrán usar un correo electrónico para exponer sus ideas y podrán aportar aperos o útiles a estas instalaciones
Diario de Cádiz- Redacción / Chiclana | Actualizado 21.06.2009
El Museo del Vino y la Sal, en cuyo proyecto trabaja ya el Ayuntamiento, una vez adquirida la nave donde se ubicará (perteneciente a la bodega Collantes, en la calle Concepción), ha abierto una primera fase de participación, con el objetivo de oír cuantas ideas, sugerencias, propuestas... puedan realizar los chiclaneros, especialmente aquellos ligados a ambos sectores económicos.
Para ello, se ha creado una dirección electrónica (museodelvinoylasal@chiclana.es), a la que los interesados pueden dirigirse. Además de obtener respuesta de en qué punto se encuentran los trámites para la gestación del proyecto museístico, podrán trasladar sus ideas, que luego serán analizadas por una comisión que se creará al efecto. A este apartado también se pueden dirigir aquellas personas que dispongan de algún tipo de aperos o útiles que tengan la intención de donar para las futuras dependencias museísticas.
El siguiente paso que prepara el equipo de gobierno para trasladar el proyecto a la sociedad local es un acto en el que, a través de varias proyecciones y explicaciones, se pretende, además de mostrar el trabajo ya realizado, exponer algunas ideas en marcha en museos similares del resto de España, y abrir un foro de debate sobre qué contenido ha de tener el museo de Chiclana. Este encuentro tendrá lugar antes de un mes en la Casa de Cultura.
Ambas
iniciativas se incluyen dentro del primer propósito que se marcó el
equipo de gobierno cuando puso en marcha la idea, que el futuro museo
fuese fruto de la participación de cuantas más personas mejor, teniendo
en cuenta, sobre todo, la gran tradición que liga a tantas familias de
la ciudad con el sector vitivinícola y salinero, y la gran importancia
que estos ámbitos económicos han tenido en la ciudad a lo largo de la
historia, desde el siglo XV hasta el XX.
México, 5 de junio.- A fin de comprender el valor social y cultural
que tiene la producción artesanal de la sal de la Costa Chica de
Guerrero, la investigadora Haydée Quiróz presentó, la víspera, el libro
titulado "Las mujeres y los hombres de la sal". En este volumen, la autora ofrece una profunda investigación sobre
estos grupos, cuya labor cotidiana va más allá generar un producto
básico dentro de la alimentación. Esta obra, presentada por Quiróz en la Quinta Margarita del Museo
Nacional de Culturas Populares, que contó con la participación de
Malinali Meza, Juan Carlos Reyes y la moderación de Martha Bremauntz,
fue editada por la Dirección General de Culturas Populares del
Conaculta. Se trata de una visión personal que tiene la autora sobre los grupos
que producen sal, en una de las regiones más emblemáticas de México. Un viaje realizado por la zona en 1989 fue el inicio de esta
investigación, señaló la autora, quien realizó sus estudios en la
Universidad Nacional de Trujillo, Perú; y en la Escuela Nacional de
Antropología e Historia, en México. A partir de entonces iba acompañando a su colega Catherine Good,
quien estaba interesada en hacer un viaje de inspección y seguimiento
de la antigua ruta de la sal que le habían narrado los nahuas de
Ameyaltepec. "Al llegar a la Costa Chica nos dimos cuenta de todo el proceso para
producir sal y los modelos de intercambio alrededor de este trabajo.
Ahí observé que este proceso era importante por sí mismo y decidí
trabajar el tema de manera personal, pero no visto desde el punto de
vista del comercio, sino desde el aspecto cultural", explicó. La sal, señaló, tiene un valor por sí solo, toda vez que refleja en parte "la etnicidad de estos grupos de origen africano. Por otro lado, hay que conocer todas las redes de intercambio y
relaciones que establecen entre ellos y que se reflejan en sus
celebraciones populares, como los casamientos y las muertes". Durante el acontecimiento, los presentadores destacaron la
importancia de la producción artesanal de la sal, pues a parte de que
se paga barata, no se le da el valor agregado, por lo que afirmaron "se
debe pensar una forma de retribuir de manera más justa el trabajo que
se realiza en la región". Consideraron también que "estudios como estos, abren la posibilidad
de reflexión para que la gente que se dedica a esta labor valore el
trabajo invertido y el depósito de ese saber tradicional del que son
receptores y a la vez difusores para las generaciones venideras". Haydée Quiróz es licenciada en Antropología Social por la Universidad de Trujillo, Perú. Obtuvo la maestría en Antropología Social de la Escuela Nacional de Antropología e Historia en México, en el Distrito Federal. Posee, asimismo, un doctorado en la misma especialidad por la
Universidad Iberoamericana. Además es autora de artículos publicados en
diversas revistas y los libros: "El carnaval en México, abanico de
culturas" y "Fiestas, peregrinaciones y santuarios en México". (Con
información de Notimex/CFE)
El valor de la investigación de Quiroz es tal, que tan pronto fue
presentada como tesis doctoral fue subida a la página virtual de la Biblioteca Cervantes.
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