El Centro de Interpretación de Las Salinas de Poza de la Sal acogió, un año más, el Encuentro de Salinas Tradicionales y de Interior los pasados 30 de noviembre y 1 de diciembre, en colaboración con el Ayuntamiento de Poza de la Sal, la Asociación de Amigos de las Salinas de Poza, la Fundación Universidad SEK y con el patrocinio de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.
En esta ocasión se reunieron expertos salineros de España para debatir sobre investigación, puesta en valor y productos de las salinas tradicionales. El evento fue amenizado con visitas al salero y al casco antiguo de Poza y se celebró una sesión especial sobre el futuro de las salinas de Poza en el marco de su Plan Director, aprobado hace dos años.
Consulta las principales conclusiones del Encuentro en el BLOG de la Asociación de Amigos de las salinas de interior
La Asociación de Amigos de las Salinas de Interior organiza el III Encuentro de Salinas Tradicionales y de Interior, que tendrá lugar los días 30 de noviembre y 1 de diciembre en el Centro de Interpretación Las Salinas en Poza de la Sal (Burgos). El evento se realiza en colaboración con la Fundación SEK y con el patrocinio de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.
Asociación de Amigos de las Salinas de Interior
Apartado postal 156. E-19080 Guadalajara
Tel. +34 678 896 490 Tel./Fax +34 91 855 41 60
e-mail: salinasdeinterior@gmail.com / katia@silente.net
Blog: www.salinasdeinterior.org
Capítulo 77 del libro II de los Comentarios sobre la sal de Gómez Miedes (1572-79)
El segundo lugar entre las sales marinas lo ocupa la sal que también surge espontáneamente del mar y del agua dulce. Ahora bien, ésta se produce mientras el mar está en efervescencia y se precipita con sus olas crecientes sobre los lagos más próximos y cercanos a la costa, cuyas aguas dulces estancadas, condimentadas con el agua del mar y solidificadas por la fuerza del sol que seca las orillas extremas del lago, producen este excelente género de sal.
De este tipo se encuentra en grandes proporciones en la isla de Ibiza del mar Balear (in Ebuso, insula Balearici maris), separada de tierra firme sesenta mil pasos[1] y situada enfrente del mismo cabo de Ferraria (que también se llama Hemeroscopion)[2]. En esta isla hay un lago muy extenso cercano al mar que se llena de agua marina con las olas que en invierno la inundan y, tan pronto como se empapa del rocío del cielo y de las sustancias inmundas que las aguas le limpian a la tierra, se solidifica por completo hasta el fondo en una especie de mola constante de sal, por así decirlo. Es tan inmensa, por ello, la cantidad de sal que se saca, que aquel lago con su sal puede condimentar en abundancia no sólo toda la costa de la Galia junto con la de Liguria, a las cuales se exporta, sino a Europa en general. Y cercanas a ésta desde oriente están también las islas Baleares, rebosantes en sales marinas y de cualquier otra especie, de las cuales la mayor abunda asombrosamente en el estimado aceite de sal, como he explicado[3].
Capítulo 51 del libro II de los Comentarios sobre la sal de Gómez Miedes (1572-79)
El aceite es fácil sacarlo de la sal si se agrega al betún. En efecto, hay quienes aseguran con muchísima razón que brota del mar como si fuera sudor en las estaciones templadas, como Aristóteles en sus Problemas (Pr. 933a20), lo cual es fácil descubrir para los que miran atentamente el mar. Lo cierto es que el color azulado del mar, oscuro y que da la impresión de betún líquido, e incluso la propia agua del mar que arde si se vierte sobre las llamas, indican con claridad que no es escasa la sustancia aceitosa que existe en el mar por causa de la salinidad, sustancia que se acopla con la sal hasta tal punto que la sal, mezclada con el aceite, lo incrementa.
Coincide con un experimento bastante claro que yo mismo probé más de una vez, cuando me consagraba a esta obra mía sobre la sal, despierto hasta muy entrada la noche y con «la sal»[4] siempre delante de mí, pues cuando echaba sal en lugar de aceite en la lámpara que estaba a punto de apagarse, cobraba tanta luz como si hubiera añadido aceite[5].
[1] Aproximadamente 89 kms., coincidiendo poco más o menos con la distancia actual, frente a los algo más de 128 kms. que presenta Plinio (PLIN.nat.III,11,76: Insulae per haec maria primae omnium Pityussae Graecis dictae a Frutice pineo, nunc Ebusus uocatur utraque ciuitate foederata, angusto freto interfluente: patent XLVI; absunt ab Dianio DCC stadia). Un paso equivalía a 1,472 mts. y 1 estadio a 125 pasos. [2] Ferraria, nombre que algunos autores antiguos dan al cabo actualmente nombrado de la Nao en la provincia de Alicante (cf. MELA, Chor. II, 5, 91: Inde se in terras pelagus insinuat et primum magno impetu admissum, mox in duos sinus promuntorio quod Ferrariam uocant finditur). También recibía el nombre de Hemeroscopion (cf. Str.3 , 159).
***
Noticia enviada por Javier Ramos Maldonado
Diario de Ibiza » Pitiüses i Balears [7 de agosto de 2007]
Jaume Sastre Moll, historiador: «La sal es motivo de tesis»
Jaume Sastre Moll, historiador: «La sal es motivo de tesis»
Mallorquín de padres menorquines, este profesor de Historia de la UIB se ha hecho con el premio Vuit d´Agost gracias a la obra `L´exportació de sal i pega a les Pitiüses´.
EIVISSA |P. S. -¿Qué le llevó a realizar un trabajo sobre las salinas pitiusas y a presentarse a este premio?
-Estoy interesado en todas las islas del archipiélago balear desde siempre, los estudios históricos no pueden estar ceñidos a un único lugar. La sal me llamó la atención cuando llegó a mis manos un cuadernillo del Reino de Mallorca datado en el siglo XIV que explicaba el comercio que los ibicencos hacían con ella. Indagué en el tema y compuse el trabajo. Después me comentaron la posibilidad de presentarlo y así lo hice.
-¿Esperaba conseguir el premio?
-Fue una agradable sorpresa. Una alegría doble; por un lado por ganar un certamen tan importante en Balears, y por otro, por poder publicar el trabajo de investigación.
-¿Cuántas fuentes documentales utilizó para elaborar la obra?
-A partir de este cuadernillo rastreé todo el archivo del Reino de Mallorca y localicé unos 150 documentos que hacían referencia a la sal pitiusa, todos ellos escritos en latín o catalán antiguo, por lo que me tuve que poner manos a la obra y transcribir toda esta gran cantidad de información. Consultando todos estos documentos me he dado cuenta de que todo el tema de la sal es motivo de tesis.
-¿Qué es lo que más le ha sorprendido de la sal?
-La gran cantidad de sal que se producía en Eivissa y Formentera. Hay datos muy fiables que cifran en 50 toneladas la producción anual salinera. Es una barbaridad para aquella época y convierten a estas islas en las principales exportadoras de todo el Mediterráneo.
-¿Hasta dónde podía llegar el producto?
-La sal llegaba a, prácticamente, toda Europa. Eivissa y Formentera abastecían a todo el Mediterráneo occidental, principalmente a Génova y Venecia. Estas ciudades comerciaban después con la zona del Báltico que necesitaba grandes cantidades de sal para conservar el pescado. Además, existe constancia de que a Lisboa llegaba habitualmente este producto. Sin embargo, este comercio no es lo que más me ha sorprendido de la Eivissa del siglo XIV.
-¿Qué ha sido entonces?
-El hecho de que dentro de la propia ciudad de Eivissa existiera una colonia musulmana de unos 30 individuos que gozaban de total libertad y servían de enlace para los comerciantes bereberes que llegaban del norte de África en busca de sal. Esta comunidad es un dato sorprendente, nunca visto en el resto de Balears y que desvela que en Eivissa y Formentera existía un carácter de respeto y tolerancia muy interesante para aquellos años.
-¿En Balears se aprovecha correctamente el patrimonio histórico y cultural?
-Creo que hay que aprovecharlo mucho más porque es enorme. Las instituciones hacen su papel pero son necesarios más recursos para fomentar el trabajo de los historiadores y poder acercar el pasado a la sociedad. Además, es una forma para buscar otro tipo de turismo que venga para ver nuestro patrimonio arqueológico e histórico.
Para más noticias sobre la sal pitiusa visita nuestra colección sobre
"La sal en el arte y el diseño artístico"
Los programadores informáticos comen pizzas en cajas de cartón porque están demasiado ocupados para seguir las novedades de la nueva cocina. Los cocineros modernos usan las nuevas tecnologías de la información pero a un nivel que, comparado con el de los programadores, es de pizza en cartón. Estas dos disciplinas superespecializadas son las que más apreciadas novedades producen en el mundo actual.
Hay que dejar en manos de los profesionales la informática y la gastronomía pero ¡qué exigentes son con los usuarios! No hay manera de estar al día sin que te dejen descolgado, sea como trabajador y ocioso de la pantalla, sea como gozador a la mesa.
Lo último que nos enseñan las revistas generales -que será lo penúltimo que dieron las especializadas y lo antepenúltimo con lo que enredaron los cocineros- son las sales raras. Se acabó que el cloruro sódico sea sal común.
¿Por qué sal común si puede ser secada al sol del Algarve, bajar del Himalaya, proceder de arcilla gris de Bretaña o de carbón activado de Sanlúcar de Barrameda? Colores, texturas y matices se incorporan a la acción de salar como a inicios de los años noventa quitar la sed con agua potable de restaurante se convirtió en una lucha contra las cualidades de incolora, inodora e insípida propias de los dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno. ¿Insípida? y te daban una carta de aguas en la que disfrutar de todo tipo de matices según procedencias, adherencias y tratamientos. Antes que de la informática, quedé descolgado de la acuática porque los sabores de dos marcas distintas se me parecían como dos gotas de agua.
Esto se dice sin ningún enfado y, desde luego, sin ninguna nostalgia de aquellos tiempos en que había vino y, aparte, Rioja, que era otro producto y cosa mejor. Ahora una buena carta de vinos es una carta geográfica, un mapamundi enológico. Hay cartas del banco, contratos y títulos de propiedad en los que se entiende más, incluso la letra pequeña.
En términos ideológicos es bueno. Ojala la carta política admitiera tantos matices y procedencias y nuestros paladares ideológicos fueran más exigentes. La dieta diaria se ha quedado reducida a ser degustada como sosa o salada, de grifo o de mesa y, en cuanto al vino, al funcionalismo de si induce o no a cantar himnos regionales.
¡A qué borrachera queremos llegar que una entidad recaudadora le está preparando una letra al nacional con un jurado compuesto de musicólogo, historiador, ex-presidente del Tribunal Constitucional, compositor y doble campeona olímpica y ex-diputada en el Parlamento Europeo!
El catedrático de Historia Antigua de la UCM, D. Julio Mangas Manjarrés, participará en el III Simposio Extremeño de Estudios Clásicos "XXV años de Filología clásica en Extremadura 1982-2007", el viernes 16 de noviembre, con la ponencia titulada:
"LA SAL EN LA HISPANIA ANTIGUA"
El profesor Mangas ha escrito multitud de libros, artículos y capítulos de libros sobre la historia de la Grecia y Roma antiguas.
Ha abordado el tema de la sal en diversos congresos, cursos y trabajos:
-J. Mangas Manjarrés y M.ª R. Hernando Sobrino, “La sal y las relaciones intercomunitarias en la Península Ibérica durante la Antigüedad”, Memorias de Historia Antigua, 11-12, 1990-91, p. 228:
Mangas aduce la sal como instrumento de presión que Aníbal utiliza para conseguir la fidelidad y correspondencia económico-militar de los pueblos vetón y vacceo. Así, el objetivo bárquida fue controlar la amenaza de aquellos meseteños consumidores de sal hacia el sur en busca de este producto deficitario en su tierra de origen. Asegurado el monopolio de las salinas meridionales, Aníbal pretendía con su marcha a la meseta norte que los indígenas siguieran comprando sal a cambio de sus productos agropecuarios, lo cual pudo verse acompañado de un compromiso por parte de los meseteños de colaborar militarmente con Cartago ofreciendo auxiliares para acrecentar su ejército (cf. E. Sánchez Moreno, “Releyendo la campaña de Aníbal en el Duero (220 a. C.): La apertura de la meseta occidental a los intereses de las potencias mediterráneas”, Gerión 2000, n.° 18: 109-134).
-"La sal en la Hispania romana" en el Curso "La sal: Historia, Industria y Patrimonio" (La Granja de san Ildefonso, 16-17 de julio de 2007).
ANTONIO LÓPEZ EIRE, CATEDRÁTICO DE FILOLOGÍA GRIEGA EN LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA
Juegos de palabras irreverentes, alusiones obscenas y, sobre todo, risa vertiginosa. Los antiguos griegos hacían del humor una parte muy importante en su día a día y así lo desveló ayer Antonio López Eire, catedrático de Filología griega en la Universidad de Salamanca, durante su participación en las jornadas 'El humor en el mundo antiguo' organizadas por el campus alavés de la UPV y que continúan hoy. El experto asegura que el humor actual «se ha desvirtuado» y calificó la risa de «auténtica terapia y liberadora».
-De los griegos han perdurado tragedias y tratados filosóficos, pero ¿quién iba a decir que tuvieran tanto sentido del humor?
-Tenían muchísimo. Lo que pasa es que la risa era bufonesca, primitiva, de sal gruesa, mezclada con la obscenidad, el vituperio y con la idea de buscar ese contraste cómico donde todo parece al revés. Era la religión de la risa, al menos durante unos días del año.
-Explíquese.
-Todo tiene que ver con la religión dionisiaca, de claroscuros. La comedia era celebrar que estamos vivos y que, como especie, continuaremos existiendo. Por otro lado, la tragedia era ver que, como personas individuales, moriremos. Ambas facetas ellos las vieron muy bien y supieron convertirlas en un ritual, durante unos días todo cambiaba, hacían lo natural por encima de lo convencional, era el disfrute generalizado, como si fuera Carnaval.
-¿Y ha cambiado mucho a lo largo de los siglos?
-La sociedad ha cambiado y también lo ha hecho el sentido del humor. Hoy es inconcebible, como ocurría entonces, que se insultara a las autoridades o personas importantes, incluso al mismo dios en cuyo honor era la ceremonia. En una de las comedias del dramaturgo Aristófanes, aparece Dionisio y en vez de decir que 'se ha hecho la libación', dice «me cagué». En una iglesia sería imposible algo similar, pero los griegos lo hacían y se reían muchísimo.
-¿La religión tiene gran parte de culpa en la pérdida de humor?
-El cristianismo ha sido enemigo de la risa. Las religiones han dulcificado todas las costumbres y las leyes, inspiradas en la religión, no permiten que ningún día del año se le ponga tibio al presidente del Gobierno o al Rey. En los templos griegos había inscripciones diciendo 'aquí me tiré un pedo'. Para nosotros es inimaginable.
Liberación
-Ahora parece que vuelve el humor irreverente.
-Bueno, a mí me encanta eso de reírse un poco de todo, pero es secreto, ¿eh?
-¿Se ha desvirtuado la esencia del humor?
-Bueno, ahora está un poco desvaído. La palabra tiene orígenes médicos, es un intento de explicar los estados de ánimo partiendo de elementos que existen en el cuerpo. Cuando uno está de buen humor es porque circulan bien esas sustancias, y al contrario. Se trata de un humor elegante y más finolis, de un estado de ánimo. Pero puede estar más acentuado, ser más primitivo, de risas vertiginosas y sal gruesa, y eso es lo que se ha perdido.
-Quizá por eso proliferan los talleres de risoterapia.
-Eso es fantástico, son toda una catarsis. En las fiestas de Atenas todo eso estaba garantizado, era una terapia de tristeza y dolor, pero compartido.
-¿Por qué?
-Porque el hombre es el único animal que ríe y lo hace socialmente. Nosotros seguimos teniendo rituales, no podemos vivir sin ellos porque producen cohesión social. Por ejemplo, el botellón de los jóvenes y el irse a escuchar música es uno de ellos.
-¿Así que juntarse varios de fiesta y pasarlo bien es la receta perfecta?
-Una velada de chistes es estupendo para hacer unas risas. Para mí, el vino, la risa y la amistad colectiva son auténticos liberadores.
Noticia enviada por Olga Ramos Maldonado (Diseñadora gráfica)
La Leyenda sobre la seda… Los escritos de Confucio y la tradición china (Silk - its manufacture and its history») cuentan que en el siglo XXVII a.C. un capullo de gusano de seda cayó en la taza de té de la emperatriz Leizu. Al intentar sacarlo de su taza, la joven de catorce años empezó a devanar el hilo del capullo. Tuvo entonces la idea de tejerlo. Tras observar la vida del gusano de seda a instancias de su marido, el Emperador Amarillo Huang Di, empezó a enseñar a su corte el modo de criarlos, la sericicultura. Desde ese momento, la joven permanecerá en la mitología china como diosa de la seda.
Siempre siguiendo las leyendas, la seda salió de China en dirección a la India en los cabellos de una princesa prometida a un príncipe de Khotan. Esta princesa, negándose a quedarse con su amada tela, desafió la prohibición imperial de exportar gusanos de seda.
A pesar de que la seda fue exportada muy pronto a países extranjeros, la sericicultura fue siempre un secreto cuidadosamente guardado por los chinos. Los otros pueblos tuvieron que inventar diversos orígenes para este maravilloso tejido. Así, los Romanos, grandes admiradores del tejido, estaban convencidos de que los chinos obtenían el hilo de las hojas de los árboles (Leáse: Jean-Noël Robert, "Las relaciones entre el mundo romano y China: la tentación del Lejano Este, Clio 2006. (párrafo: Los Seres, pueblo desconocido de un país inencontrable). Eso es por ejemplo lo que afirmaba Plinio el Viejo en su Historia natural (Libro IV, 20, 54):
“Los primeros hombres que se conocen son los Seres, famosos por el vellón de sus bosques; ellos cardan la parte blanca del follaje después de empaparla en aguay y de esta operación se origina una doble tarea para nuestras mujeres, devanar los hilos y tejerlos de nuevo”: primi sunt hominum qui noscantur Seres, lanicio silvarum nobiles, perfusam aqua depectentes frondium canitiem, unde geminus feminis nostris labos redordiendi fila rursusque texendi).
Los Seres han sido identificados en la Antigüedad con los chinos productores de seda. Acerca de este pueblo ofrecen información entre otros autores antiguos MELA I, 11; SOLINO 50, 2; AM. MARCELINO, XXIII, 6, 67).
Al parecer, los romanos habrían creído que la seda procedía de un árbol, como el algodón, y precisamente de sus hojas y no de sus frutos (así en VIRGILIO, Geórg. II 121). Posiblemente, en este pasaje PLINIO esté mezclando dos técnicas diferentes: la preparación de los vellones para fabricar lana y la de los capullos para la seda (cf. A. Fontán et alii, Plinio el Viejo, Historia Natural. Libros III-VI,, Madrid: Gredos, 1998, p. 314, n. 191) .
La pintura sobre seda natural es de origen chino. La aplicación directa del color con pinceles es muy habitual, pudiéndose utilizar otras técnicas. Aunque el método de pintura en seda más popular es el del sertí de gutta, existen otros medios para lograr acuarelas y distintos efectos, una de ella es la técnica de la sal.
Sin lugar a dudas, un efecto bonito que se logra depositando granos de sal gruesa sobre seda todavía húmeda, pintada con colores diluidos con agua. La sal absorbe el pigmento y una vez seco deja manchas claras, en forma de cristales (este efecto se puede utilizar también con técnicas más controladas). Finalmente, una vez seca la tela, se retira la sal.
Enlaces: Efectos especiales en la pintura - Técnicas de pintura en seda - Anjos Silk. Pintura en seda natural - Silk Color. Técnicas de aplicación
Esta técnica pictórica se basa en el hecho de que la sal, como es sabido, es muy higroscópica y retiene grandes cantidades de agua. La denominación higroscópico deriva del griego hygro‑ ὑγρός (gr. ‘húmedo’) + skop‑ σκοπέω (gr. ‘mirar detenidamente’) y se refiere a todos los compuestos que atraen agua en forma de vapor o de líquido de su ambiente.
Esta es la misma técnica en la que se basa, por ejemplo, la salazón: al colocar un alimento en sal conseguimos que poco a poco pierda el agua, con lo que no podrán tener lugar los procesos de putrefacción.
El naturalista romano Plinio el Viejo en su Naturalis Historia (s. I d.C.: nat. 31, 98) describe esta propiedad higroscópica de la sal, recogida también por Gómez Miedes en sus Comentarios sobre la sal (1572-79: sal. I 31, 3):(1)
«Salis natura est per se ignea et inimica ignibus, fugiens eos, omnia erodens, corpora uero astringens, siccans, alligans, defuncta etiam a putrescendo uendicans, ita ut durent per secula».
“La sal es por naturaleza ígnea y al mismo tiempo enemiga del fuego, del que huye; lo corroe todo, pero a los cuerpos los astriñe, seca, comprime y a los cadáveres los libra incluso de la putrefacción, de modo que perduran durante siglos”
Esta técnica de pintar con sal tiene una explicación científica similar al fenómeno de una escena trivial y familiar como es echar sal sobre la tela de un mantel cuando alguien tira una copa de vino:
LAS MANCHAS DE VINO Y LA SAL
Capítulo 12 del libro II de los Comentarios sobre la sal de B. Gómez Miedes (1572-1579)
"En cualquier lugar siempre se ha atribuido entre los convidados como falta vergonzosa si alguien, vertiendo en la mesa vino, ya sea que esté bastante sobrio y por tanto el hecho es más vergonzoso, ya sea que esté muy ebrio, mancha la espléndida blancura de los manteles.
He sabido que antaño los romanos solían molestarse en los convites ante la vista de esta desgracia de la misma manera que con derramamiento de sangre humana. Y esto no sólo lo he sabido a partir de pasajes diversos, sino sobre todo de la historia del senador romano Quinto Sertorio (cf. Plutarco Sert. 26). Éste, así pues, entonces valiente general de los españoles, por lo demás hombre muy sobrio, cuando vivía en Huesca, ciudad muy insigne de España, hasta tal punto odiaba y le sentaba mal que el vino se derramara de tal modo, que los comensales que habían conspirado para darle muerte no buscaron otra ocasión para provocarlo que fingirse borrachos y derramar en la mesa una copa de vino puro; ésta era, así pues, la señal dada a los conjurados. Y cuando aquél quiso reprobarles su acción, provocada la pelea, lo aniquilaron.
Lo cierto es que actualmente en todo lugar se suele atacar al que derrama y mancha los manteles de esta manera con ánimo tan hostil e irritado, que, siempre que aparecen manchas, no dejan de acosarle todos con murmullos y calladas protestas y sin duda arderían en cólera si la sal, mediadora blanca y pacífica de la mesa [candidus ac pacificus mensae deprecator sal], en el centro y a mano, en seguida no saliera al paso de una desgracia inminente. En efecto, si se aplica y esparce sal sobre las manchas todavía húmedas, no sólo las cubre y disuelve cuando el vino se seca, sino que también, tras restituir a los manteles poco más o menos su blancura primitiva, apacigua los ánimos de los convidados. "
¿Cuál es la explicación científica de esta práctica habitual de eliminar las manchas de vino con sal?(2)
A escala microscópica se ejercen fuertes atracciones entre las fibras del mantel, hechas de algodón de celulosa (polímero de la glucosa formado por numerosas moléculas de azúcar encadenadas) y las moléculas de los colorantes naturales del vino (procedentes de la uva).
Es como si las fibras de celulosa tuvieran una tira de velcro diminuta que les permitiera capturar las moléculas del colorante.
He ahí, en la firme fijación de unas moléculas con otras donde reside la amenaza de la “temible mancha roja”, que habría que eliminar lavando el mantel con mucha agua y uno de nuestros modernos y eficaces detergentes. Salvo que apliquemos rápidamente SAL, que desempeñaría la función de un útil ayudante.
La sal se disuelve, como es sabido, en el agua y, por tanto, también en el vino, que es una mezcla acuosa. Los diminutos cristales de la sal atraen al vino, y con él a los colorantes disueltos en él, para disolverse, en parte, en el vino. Los cristales de sal restantes, los que permanecen en estado sólido, confieren a la mezcla su aspecto pastoso y adsorben a su vez determinados colorantes.
Las adherencias microscópicas entre un soporte y las moléculas más diversas reciben el nombre genérico de ADSORCIÓN.
_________
(1) Cf. S. RAMOS MALDONADO, «La sal y la técnica de la salazón en la Antigüedad: estado de la cuestión en el siglo XVI», Actas del Congreso Internacional Cetariae. Salsas y salazones de pescado en Occidente durante la Antigüedad, Universidad de Cádiz, Noviembre de 2005, Colección British Archaeological Reports. International Series Xxxx, Oxford 2006, 163-171.
(2) Cf. P. LASZLO, Los caminos de la sal, Madrid: Ed. Complutense, 2001, pp. 154-156.
Sábado, 13 de Octubre de 2007. Portada | Chiclana [diariodecadiz.es]
Comienzan los talleres y las rutas guiadas en Las Salinas
MENU VERTICAL
CHICLANA. El centro de recursos ambientales Las Salinas de Chiclana abre las puertas al público en general cada fin de semana. Así, los sábados a partir de la una y media de la tarde, los niños y niñas de entre cinco y once años tienen la oportunidad de aprender y disfrutar con los talleres medioambientales sobre las aves, las marismas, los esteros y la sal.
Por su parte, la familia al completo puede participar en las visitas guiadas de diferente temática que cada domingo, a partir de la una y media de la tarde, ofrecen los monitores de estas instalaciones donde se puede apreciar las tradicionales técnicas de las salinas, en un espacio natural incomparable.
Centro de Recursos Ambientales "Salinas de Chiclana" DATOS DE CONTACTO Tfno: 667664844/956538126 Dirección: Aptdo. de Correos 508 - Chiclana de la Frontera (CÁDIZ)